Rigor sin borrar la memoria
Descubre El Hoyo reúne materiales de naturaleza muy distinta. Para evitar que una tradición oral se confunda con un dato oficial, cada afirmación debe interpretarse según el tipo de fuente que la sustenta.
1. Información institucional o estadística
Normas, población, espacios protegidos, cartografía, emergencias y servicios públicos se contrastan preferentemente con BOE, INE, Junta de Comunidades, IGN, IGME, Confederaciones Hidrográficas y organismos responsables.
2. Investigación y publicaciones
Los trabajos académicos, libros y artículos se citan con autor y enlace siempre que sea posible. Una fuente dedicada al siglo XX no se utiliza para fechar como romano un resto minero sin evidencia adicional.
3. Hemeroteca
Una noticia antigua demuestra que algo fue publicado, pero no garantiza que todos sus detalles fueran exactos. Los resúmenes conservan la fecha y enlazan la fuente original para permitir la comprobación.
4. Memoria oral y aportaciones
Topónimos menores, vocabulario, relatos familiares, fotografías y costumbres se identifican como memoria o contribución local. Tienen valor cultural, pero no se presentan como certificación administrativa o científica.
5. Naturaleza
Las listas de especies describen el parque y los hábitats próximos. La presencia en un punto exacto requiere observación fiable. No se publican localizaciones sensibles de fauna amenazada.
6. Información variable
Negocios, transporte, horarios, alojamientos, actividades y teléfonos pueden cambiar. Se evita prometer una disponibilidad permanente y se pide confirmar con la fuente responsable antes de viajar.
7. Correcciones
Nota de lecturaLímite honesto
Una revisión rigurosa reduce errores, pero no convierte toda la memoria local en certeza documental. Cuando no existe prueba suficiente, el contenido se identifica como «hipótesis», «aportación», «tradición oral» o «pendiente de contraste».
Criterio de trazabilidad
Cómo se documentan los contenidos sostenidos por el libro
Cada capítulo o bloque documental incluye una ficha de fuente plegable que identifica la procedencia, el alcance y el grado de certeza de la información.
La ficha resume el origen y el alcance del contenido.
Identifica la obra empleada, su aportación documental y si el contenido procede de una síntesis histórica, memoria oral, interpretación del autor o datos que requieren contraste.
La lectura sigue siendo limpia.
El contenido principal no queda saturado de citas constantes, pero la trazabilidad no desaparece: quien quiera conocer el origen de un contenido puede desplegar la ficha correspondiente.
La ficha no sustituye la verificación externa cuando hace falta.
Si un dato requiere contraste con el INE, el BOE, el IGN o una obra científica específica, la ficha también lo deja indicado de forma explícita.
Un criterio común para todo el archivo.
El mismo criterio se aplica a los contenidos sostenidos por el libro y por otras fuentes relevantes.