El corrillo de El Hoyo

Una puerta hecha para esta visita

El corrillo de El Hoyo

Cosas que no salen en una guía, pero que hacen que el pueblo tenga cara, voz y conversación.

Imagen de cabecera: Archivo fotográfico de Iván Rodrigo.

Esto no es una colección de rumores. Son escenas recogidas en El Hoyo: un pueblo de Sierra Morena. Aproximación histórica-social (2010), de José Antonio Fernández Menasalvas, en la hemeroteca o en páginas documentadas del proyecto. Las controversias se cuentan como controversias y cada historia lleva a su contexto.

Libro

Cómo empezó el libro

En un banco de la plaza, a la sombra de una acacia, Bernardino “el practicante” y otras personas mayores fueron soltando historias que José Antonio Fernández Menasalvas empezó a guardar mucho antes de imaginar 221 páginas.

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Personas

Pantalique, artista y vecino

En 1982 hubo una larga conversación con Pantaleón Ruiz Fernández “Pantalique”, descrito como artista hoyero reconocido y, al mismo tiempo, demasiado olvidado por sus paisanos.

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Viajes

La Tempo de Quico y la DKW de Sabas

Ir a Puertollano dejó una memoria de vehículos y conductores: Quico, Sabas, Efrén, Néstor, Julián, Pepe y Maximino aparecen casi como una antigua línea de transporte con nombres propios.

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Trabajo

El hato y los apuntes

Quienes trabajaban lejos preparaban comida para varios días. En las tiendas quedaban “apuntes”: cuentas fiadas que rara vez se liquidaban de una vez.

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Autonomía

Trece cadenas en un camino

En 1983, la cadena que impedía el paso por La Herradura era retirada y repuesta una y otra vez. El relato local eleva la cuenta hasta trece.

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Fiesta

La fuente que echó vino

Durante la inauguración de la entidad local en mayo de 1987, una fuente recién estrenada celebró el día echando vino en lugar de agua.

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Posguerra

El carnero de Santiaguillo

Santiago Ruiz Rodrigo encontró un carnero, su familia lo cuidó y la Fiscalía de Tasas terminó requisándolo. En el relato, el animal nunca volvió ni al pueblo ni al Contadero.

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Costumbres

El guarrillo sanantonero

Un cerdo pequeño recorría las calles y recibía comida de los vecinos durante todo el año. Al final, el animal engordado quedaba para la parroquia.

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Música

Resti, las serenatas y la calle

Músicos locales tocaban bandurrias, laúdes y guitarras; Restituto “Resti” volvía con su acordeón y algunas puertas de la calle Iglesia se convertían en escenario.

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Fiestas

Berruga, Colás y Pantalique

Sus nombres quedaron unidos a los Carnavales, junto a bailes en la Pista de Teófilo y la Luisa, el Sindicato y el rústico bar del Pajarillo.

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San Isidro

Los helados de Isabelita

La memoria de la romería en la era de la Casa de la Paja conserva un detalle delicioso: los helados de Isabelita de Soca.

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Vida social

El cine de “La Fábrica”

Antes de que cada casa tuviera varias pantallas, una película reunía al pueblo en un lugar cuyo nombre todavía despierta recuerdos.

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Prensa

Diez minas abandonadas en 1878

Una noticia hablaba de diez criaderos de plomo abandonados. La minería local no tuvo un único auge ni un único final.

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Pleito

La pelea por 7.091 fanegas

Los escritos vecinales publicados acusaban a Urrutia de apropiarse de terrenos comunales; la controversia incluyó cifras, alcornoques y una respuesta opuesta del propietario.

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Política

Actas electorales bajo sospecha

La hemeroteca conserva una denuncia de falsificación de actas que recuerda que la política local también tuvo episodios ásperos.

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Iglesia

La iglesia pintada como mármol

En 1956 la prensa elogió una decoración con retablo fingido, mármoles pintados, emblemas y una representación del Padre Eterno.

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Sucesos

Una familia secuestrada

La prensa relató que una familia permaneció retenida diez días y vinculó el caso a los “Paulinos”. Aquí se cuenta lo que publicó la prensa, pero sin copiar su tono sensacionalista.

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Historia

Diecinueve carlistas capturados

Un estudio y la prensa sitúan un enfrentamiento de 1869 cerca de El Hoyo, con diecinueve rebeldes capturados y caminos atravesados por guerra y bandolerismo.

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Geología · IGME

Setenta y cinco kilómetros cuadrados de filones

El distrito minero no era una veta solitaria: un campo entero de fracturas mineralizadas atraviesa la sierra con direcciones que se repiten.

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Industria · IGME

La primera planta de flotación de Sierra Morena

Pueblonuevo ensayó una tecnología pionera para separar zinc, plomo y cobre; tuvo ferrocarril de vapor, hospital, escuela, electricidad y teléfono.

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Fauna · JCCM

La mina que se convirtió en refugio

Cuando cesó la extracción, la oscuridad estable de Los Pontones adquirió otro valor: miles de murciélagos usan esta red de cavidades protegidas.

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Botánica

1.065 formas de no decir solo «monte»

El ámbito de Alcudia–Madrona reúne más de mil taxones vegetales: una grieta húmeda puede guardar más singularidad que una gran panorámica.

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Historias del libro, con su hilo completo

Detrás de cada tarjeta hay una escena, no un callejón sin salida

Las historias de este bloque proceden de El Hoyo: un pueblo de Sierra Morena. Aproximación histórica-social (2010), de José Antonio Fernández Menasalvas. La ficha documental del final reúne la referencia completa y las páginas; aquí las contamos con el contexto necesario para disfrutarlas.

Cómo empezó el libro

Antes de ser un volumen de 221 páginas fue una conversación en la plaza. Fernández Menasalvas recuerda a Bernardino “el practicante” hablando a la sombra de una acacia y una cadena de encuentros con personas mayores que guardaban nombres, trabajos y escenas difíciles de encontrar en un archivo. Aquel banco fue, en cierto modo, la primera mesa de investigación.

La historia importa porque explica el tono del libro: los documentos ponen fechas y cifras; las voces devuelven gestos, apodos y lugares. Una fuente no sustituye a la otra.

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Pantalique, artista y vecino

En 1982, el autor mantuvo una larga conversación con Pantaleón Ruiz Fernández, “Pantalique”. Lo presenta como un artista hoyero reconocido fuera y demasiado olvidado en su propio pueblo. Esa mezcla —orgullo y olvido— convierte su figura en algo más que una biografía: pregunta cuántas personas creadoras se nos escapan por no mirar cerca.

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La Tempo, la DKW y un viaje que no era pequeño

Quico, Sabas, Efrén, Néstor, Julián, Pepe y Maximino aparecen ligados a vehículos y trayectos hacia Puertollano. Hoy una furgoneta parece solo transporte; entonces era noticia, recado, compra, consulta y contacto con el exterior. Recordar la Tempo o la DKW es recordar quién hacía posible el viaje y cuánto dependía el pueblo de cada salida.

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El hato y los apuntes: comer lejos, pagar cuando se pudiera

El hato reunía la comida para pasar días de trabajo fuera de casa; los “apuntes” eran las cuentas que quedaban fiadas en la tienda. Las dos palabras cuentan una economía entera: jornadas lejos, productos que debían durar y una confianza vecinal que permitía comprar antes de tener el dinero.

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Trece cadenas en el camino de La Herradura

El relato conserva un tira y afloja casi cinematográfico: una cadena impedía el paso, alguien la retiraba y otra volvía a aparecer. La cuenta llegó, según la memoria recogida, a trece. Más que una cifra pintoresca, la escena ayuda a entender por qué los caminos tradicionales y la autonomía fueron asuntos tan sensibles.

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La fuente que echó vino

En mayo de 1987, la inauguración de la entidad local coincidió con San Isidro. El libro recuerda que una de las fuentes recién estrenadas echó vino en vez de agua. La anécdota funciona porque pone sabor a un expediente administrativo: después de firmas, reuniones y viajes, el logro se celebró en la calle.

Entender qué significó aquel día →

El carnero de Santiaguillo

Santiago Ruiz Rodrigo encontró un carnero y su familia lo cuidó, pero la Fiscalía de Tasas terminó requisándolo. En el recuerdo, el animal no volvió ni a la casa ni al Contadero. La escena parece pequeña hasta que se sitúa en la posguerra: controles, escasez y familias que medían mucho cada alimento.

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El guarrillo que comía de casa en casa

El guarrillo sanantonero recorría las calles mientras el vecindario lo alimentaba. Al final del ciclo, el animal engordado quedaba para la parroquia. Cuesta imaginar hoy un cerdo suelto convertido en responsabilidad compartida, y precisamente por eso la costumbre explica tan bien otra relación entre calle, animales y comunidad.

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Resti y una calle convertida en escenario

Bandurrias, laúdes, guitarras y el acordeón de Restituto “Resti” sacaban la música fuera. Algunas puertas de la calle Iglesia podían convertirse en escenario y la serenata hacía del pueblo entero una sala. No era un concierto programado como ahora: la música aparecía donde vivía la gente.

Escuchar la memoria de canciones y reuniones →

Berruga, Colás y Pantalique en los Carnavales

Sus nombres quedaron unidos a una fiesta que ocupaba la Pista de Teófilo y la Luisa, el Sindicato y el bar del Pajarillo. La lista de lugares devuelve algo que una fecha no puede contar: el Carnaval se movía por espacios reconocibles y tenía personas capaces de darle carácter.

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Los helados de Isabelita de Soca

Entre música, romería y pradera, la memoria conserva un detalle muy concreto: los helados de Isabelita. Que ese sabor siga apareciendo décadas después dice mucho sobre cómo recordamos una fiesta. No guardamos solo el programa; guardamos el calor, la espera y aquello que compartimos.

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Cuando “La Fábrica” se llenaba para ver una película

El cine reunía al pueblo antes de que las pantallas se repartieran por cada casa y cada bolsillo. El nombre de “La Fábrica” sigue despertando recuerdos porque el lugar era más que una proyección: era salida, conversación y experiencia compartida.

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Transparencia documentalFuentes y atribuciones de esta página
  • Historias locales: José Antonio Fernández Menasalvas, El Hoyo: un pueblo de Sierra Morena. Aproximación histórica-social (2010); las páginas concretas se identifican en la obra y en las fichas temáticas enlazadas.
  • Prensa histórica: referencias y recortes detallados en la hemeroteca del proyecto.
  • Geología y minería: Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), enlazado en cada tarjeta correspondiente.
  • Naturaleza: Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y documentación Red Natura 2000, enlazada en las páginas de fauna y vegetación.

Una anécdota se mantiene como relato cuando procede de la memoria; no se convierte en hecho administrativo por el modo de contarla. Las controversias de prensa conservan su condición de alegaciones de época.